Protegerse del sol

La mejor protección contra el sol es una barrera física, como una gorra, un pañuelo o cualquier otro objeto que nos proteja y nos mantenga guarecidos de la radiación solar directa.

Por eso uso manguitos finos en verano con protección UV, gafas de sol y gorra bajo el casco además de crema en cara, piernas y manos, tanto en días despejados como nublados (ya que la radicación UV pega igual).

Antes que nada hay que hablar de los tipos de piel, y el significado de los índices de protección.

Índices de protección de los filtros solares

El índice de protección o también llamado factor de protección solar (SPF = Sun Protection Factor), indica la cantidad de tiempo adicional que un protector solar incrementa la capacidad defensiva natural de la dermis antes de que llegue a quemarse

Esto viene a significar que una persona con piel clara, que utilice un producto con índice de protección de FPS-50, tardará 500 (el FPS multiplicado por 10) minutos en quemarse, casi ocho horas y media.

 

Índice de protección solar en función del tipo de piel.

Nivel de Radiación UVI  Piel oscura Piel Clara
Exp. máxima
sin protección
 SPF
aconsejado
Exp. máxima
sin protección
SPF
aconsejado
Extremo (verano), +11 25 minutos 50+ 15 minutos 50+
Muy alto (verano), entre 8-10 30 minutos 30+ 20 minutos 50+
Alto, entre 6-7 35 minutos 25 25 minutos 30
Moderado, entre 3 y 5 60 minutos 15 40 minutos 25
Bajo entre, 0 y 2 110 minutos 8 80 minutos 15

 

La cabeza es la parte más sensible

La parte superior de la cabeza. ¿Dije algo en relación a que el casco es obligatorio? Además de protegernos en caso de caída, también nos protegerá de las radiaciones solares a modo de sombrero. Aunque con los agujeros de respiración puede que no sea una protección completa. Por eso recomiendo el uso de la gorra tanto en invierno(para la lluvia) como para el verano (evitar que el sudor nos caiga por la cara y el sol nos irradie la cabeza), también puede ser válido en verano un pañuelo ciclista.

 

Los ojos también suelen sufrir en zonas de fuerte radiación. Especialmente sensibles son las personas que tienen el iris claro. Para esto no hay nada mejor que la una buenas gafas de sol de  ciclismo. Las mejores son las se oscurecen cuanto mayor es la radiación solar, llamada fotosensibles o fotocromáticas, adaptándose de forma progresiva a las condiciones lumínicas ambientales. Este tipo de lentes nos evita de la engorrosa tarea te ir cambiando las gafas o los lentes.

En ciertas condiciones, la superficie del ojo se puede irritar por el frío o el calor. La sintomatología más apreciable consiste en una irritación de la superficie del ojo, produciendo enrojecimiento de la parte blanca del ojo (esclerótida). El mejor remedio casero es emplear un baño de manzanilla.

Además del sol las gafas nos protegen del polvo, la suciedad y el viento.

La cara es una parte del cuerpo donde el grosor de la piel es menor. Es por ello que deberemos tener en cuenta medidas de protección especiales a las guardadas para el resto de nuestro cuerpo.

Las zonas más sensible a la radiación suele ser la frente, la nariz y las mejillas (de ahí que la gorra sirva en parte para proteger estas zonas, junto con las gafas).

Aún así aplicar un buen protector solar será la clave para no quemarnos.

En mi caso recomiendo cremas específicas para el deporte como la Roche-Posay Antihelios W, que soporta muy bien la transpiración además de no ser muy graso (el ser graso afecta al mecanismo de transpiración de la piel)

Protección de las orejas. Los pabellones auditivos también son susceptibles de sufrir eritema solar. Generalmente quedan protegidas en parte por el casco y por el pelo. Se deben guardar las mismas medidas de protección que las guardadas con el resto del cuerpo.

Los labios son otra superficie sensible al sol. Especialmente castigado es el inferior, al recibir directamente los rayos del sol. La manteca de cacao, también conocida como aceite de teobroma, es un subproducto de la industria del cacao (chocolate) con características muy interesante para hidratar la piel. De color transparente amarillento, además de sus características naturales, la industria cosmética suele añadirle otro tipo de sustancias que mejoran el filtrado de cierto tipo de radiaciones.

El cuello y la nuca. Es otra zona junto al cuello muy propensa a quemaduras e irritaciones solares. Es importante protegerla.
Yo uso un pañuelo, que además de darme protección en la nuca y el cuello (si bien no en la parte más alta), me sirve para proteger la garganta cuando hace frío o en las bajadas. En condiciones de mucho calor humedeciéndolo mantiene la humedad por largo tiempo refrescando el cuello.
Otro complemento indispensable para mi.

Piernas y brazos. Las rodillas y gemelos son las partes donde más incide el sol con diferencia y donde tendremos que tener especial cuidado de proteger.

Los brazos también son muy propensos a recibir la radiación solar. Si bien a los antebrazos les incide más sol, suelen ser los cuádriceps y la parte más alta del brazo la que propende a quemarse, al ser una piel más fina y sensible (y con menos vello).

Para estas zonas utilizo una crema no grasa más genérica ISDIN GEL 30+. Ya que no me importa tanto que se corra. Si bien en los brazos no me echo al usar siempre manguitos.

 

Resumen de las precauciones a tomar con el sol

  • Evitar las horas de sol con mayor índice de radiación.
  • Emplear ropa y complementos claros, ya que los colores oscuros absorben mayor porcentaje de radiación provocando por ende mayor calor.
  • Utiliza productos especializados sobre el rostro y los labios.
  • Aplicar el producto unos treinta minutos antes de la exposición. De ese modo daremos tiempo a que la piel lo absorba y tenga máximo efecto en el momento de la exposición.
  • Aplicar regularmente el producto en un intervalo de unas dos horas aproximadamente. El tiempo exacto viene determinado por el grado de absorción de la piel, la intensidad de la radiación y nuestra particular sensibilidad en dicha zona.
  • Es recomendable protegerse con gorras, pañuelos, manguitos o todo aquello que nos ayude a guarecernos de la radiación solar directa.
  • Utilizar gafas de sol polarizadas y con suficiente filtrado de los rayo ultravioletas. Elegir unas gafas lo más grandes posible, sin que sean una molestia para la zona donde va el casco. Tener muy en cuenta las protección lateral de los ojos y los posibles reflejos de la gafa.
  • Evitar el empleo de perfumes y el maquillaje, los cuales podrían producir manchas en la piel, al igual que reacciones alérgicas al mezclarse con el filtro solar.
  • Comprobar, si estás tomando medicación, que las medicinas no sean fotosensibles, ya que podrían provocar quemaduras y/o reacciones alérgicas.
  • Es importante permanecer atentos ante la aparición o cambio de color de cualquier tipo de mancha, peca o lunar. Dirigirse al médico de confianza.
  • Es recomendable utilizar un buen “after-sun” o crema hidratante tras la exposición al sol para ayudar a nutrir y regenerar las células de la piel.
  • Cuando se está en un ambiente caluroso es muy importante que nunca nos olvidemos de beber adecuadamente.
  • Los niños y los mayores son más susceptibles a la radiación solar. Si haces una salida con tus hijos, es importante aplicar los consejos solares de forma más estricta de lo que sería para aun adulto.

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