Ayer cayeron tres, Picón Blanco, Castrios y Picón del Fraile

Ayer cayeron tres más. Picón Blanco, Castríos, y Picón del Fraile!!

Hizo un día muy bueno, la ruta relativamente corta, pero bastante dura, puesto que todas las subidas pasaban de rampas de dos dígitos 17%, 20% y 17% de máximas.

Para mi gusto la más bonita del día… el Picón Blanco, un autentico “pata negra”. Rampas duras, carretera buena, y unas vistas impresionantes. Lástima que por el lado de Cantabria hubiese una nube negra, que parecía humo, que impedían contemplar, el mar y medio Cantabria a mis pies, como debería.

Tengo que destacar sobre esta subida, que en el último kilómetro, en las últimas dos herraduras, estan sin asfaltar, y con bastante piedrecitas, nada con lo que me espera, aunque se puede  pasar sin mayores problemas.


Se puede apreciar en la herradura, el tramo blanco, ya es pista… aunque escasos 100 metros.

La cima, con los restos militares de la zona.

Vistas desde la cima.

Sin embargo en mi ruta, Espinosa de los Monteros-Espinosa de los Monteros, tenia previsto una vez ascendido el Picón Blanco, descender por La Sía. Así lo hice, aunque advierto, que por una pista sin asfaltar. Todo gravilla del tamaño de mi puño, en el mejor de los casos, con socavones varios, en  donde para romper la monotonía te encontrabas barro, de la poca nieve que quedaba. 4 kilómetros y pico de descenso, en donde al final mejoró algo, o simplemente me acostumbré.

Bajar por una pista con la flaca con rampas de 10-14%, no hace mucha gracia, y afrontar un repecho que tiene de parecida magnitud, de unos 100 metros… tampoco es mejor. Estuve a punto de irme al suelo en tres ocasiones pero la fortuna estuvo de milagro. Jejeje. De ahí, a la carretera de la Sía, me pareció una autopista. Que gozada de bajada!! Y que sensación de seguridad.

Aquí pongo alguna fotillo:

Bajada con restos de que en algún momento estubo asfaltado.

Panorámica desde el mismo sitio, hacia el valle, con la rampa que luego fotografío, y La sía al fundo (entre unos molinos y otros). Mucho más al fondo… El Picón del Fraile.

Rampa superior al 10%:

Con el Picón Blanco al fondo:


 Por aquí ya mejoraba un poco, aunque la pendiente también (llegando al puerto de La Sía).

Mi siguiente objetivo Castrios, Una subida que empieza en pésimas condiciones, en una pista hormigonada, rallada y cuarteada, que va mejorando conforme se sube. Una vez afrontados los 500 primeros metros, y una rampa de infarto, la subida te deja respirar, va suavizando hasta llegar a un falso llano y unas curvas de vaguada que dan paso a un pequeño descenso y la subida final, en donde vuelven las rampas duras, y hacen que la subida adquiera carácter. Puesto que hasta entonces y salvo la primera rampa al 20%, no tenía gran misterio. Así queda una subida más dura, y “compensada”. Lástima que el hormigón se acabe y no llegue hasta los molinos. Las vistas desde allí arriba deberían de ser muy bonitas. En los últimos metros entere en una nube gris oscuro que vagaba por allí, y que no se de donde salió, pero que me fastidiaron las vistas de la ascensión.  

Último destino… El Picón del Fraile!!

Tras subir a Lunada, y sin llegar a coronar, desvío a mano derecha por una estupenda carretera, que gana altura con rapidez, y va dejando la larga subida que hasta entonces nos había acercado hasta allí, en lo bajo, por todo el valle, que conforme vas subiendo cada vez parece más plano. Sin embargo la subida cada vez se va  haciendo más empinada, o es que mis fuerzas flaquean, porque aunque parece un 7-8%, voy con todo metido, y aún así necesito hacer eses para mantener el ritmo. Tras una gran curva a izquierdas y remontar la montaña, las vistas de la otra cara de la misma son auténticamente “lunares”. La sensación de soledad es muy grande, y la bruma generada por el humo, junto a los restos de nieve, y hielo, dan un carácter extraño a subida. Pasando por una especie de pequeños desfiladeros, y un par de vaguadas, se llega a  las últimas herraduras. Estas visualmente no parecen muy duras, pero agarran un montón. Pienso que voy muy justito, y voy un poco hundido. Aunque al llegar a casa y comprobar que las rampas llegaban al 17%, me subió un poco la moral y descubrí el porque agarraban tanto. La vuelta rápida, y botosa, por una carretera que da bastante pena (la baja de Lunada por el lado de las Machorras, aunque el otro también esta parecido).

Una de las primeras curvas de la subida, con los molionos de Castrios al fondo:

Y yo en la cima…

PD: comentar la temperatura en la cima de Lunada.
Ayer a las 12.45    6ºC a la sombra. (…unos 11 al sol).
el 23 de Agosto a las 11.30      2ºC.   (día nublado, y con niebla).

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